¿QUÉ ES UN COMMUNITY MANAGER O ADMINISTRADOR DE REDES SOCIALES?
Un community
Manager o administrador de redes sociales es la persona encargada de construir comunidades
virtuales en torno a una marca por medio de internet, es este quien establece
una relación entre la compañía o la marca y el cliente mediante las redes
sociales, pero a diferencia de lo que muchas personas piensan sus funciones van
más allá de la simple administración de las redes.
Esta
nueva profesión se ha vuelto cada vez más popular desde que las empresas se
percataron de la necesidad de hacer uso de los nuevos canales de comunicación
de forma idónea, aprovechándolos al máximo y fomentando una cercanía entre las
marcas y los usuarios por medio de las relaciones amistosas, para tales fines
un community Manager debe ser una persona con vastos conocimientos en
estrategias de comunicación, pero también debe gozar de otras tantas
habilidades como el don de gente.
¿Qué
habilidades debe tener un Community Manager o Administrador de Redes Sociales?
1
Proactividad: Un administrador de redes deberá ofrecer soluciones a los
diferentes imprevistos que se presenten a diario, este es un rol en el que
todos los días aparecen inconvenientes que deben ser resueltos de inmediato;
comentarios con quejas de los clientes en los perfiles o páginas, a los que se
les debe dar celeridad y ofrecer la mejor atención al usuario.
2 Creatividad:
Por lo general las marcas no disponen de grandes sumas de dinero para invertir
en estrategias de Marketing, por lo que el Community debe poner a prueba su
creatividad y lograr impactar el mayor número de comunidades mediante acciones
free press.
3 Buena
ortografía y redacción: Este rol representa la cara de la empresa, si los
contenidos que se publican carecen de ortografía o redacción, la imagen de la
marca se puede ver gravemente afectada, pues para el usuario quien está detrás
del computador no es “Pepito Perez” es la marca.
4
Autodidacta: La escuela de un Administrador de Redes Sociales es el propio
medio, por lo que debe estar atento a las tendencias, blogs de Marketing, estar
en constante lectura de lo que se rumora de su marca y de su competencia, de
esa forma saber aprovechar al máximo las cualidades de la empresa y del mismo
modo sus falencias, debe seguir a los grandes Communities que han hecho
historia, aplicar modelos que ya han sido probados, y estar enterado de lo que
pasa en el mundo, porque esa es su principal función.
Community manager o administrador
de redes sociales
En
conclusión, un Administrador de Redes Sociales es una persona que debe ser más
que un “Geek” que está conectado todo el tiempo generando contenido, debe
gestionar, proponer, hacer crecer las comunidades virtuales, resolver los
diferentes problemas que se presentan a diario y acercar al cliente con la
marca de forma positiva. No un Sobrinity Manager.
Para mas informacion ve el siguiente video:
IDENTIDAD VIRTUAL (SOCIAL INFLUENCE)
Influencia
social: La influencia social consiste en un cambio en las creencias, actitudes
o conductas de una persona o acciones de otras personas. La influencia
social varía por la forma y los productos que produce. Puede ser
mayoritaria o minoritaria cociente o inconsciente, directa o
diferida y duradera o pasajera a los procesos a través de los cuales las
personas influyen de forma directa o indirecta sobre los pensamientos,
sentimientos o conductas de los demás.
¿Cómo queda ligado cada perfil o cuenta a su creador?
Todos tenemos claro que para
entrar en cualquiera de los clubes “analógicos” hay que identificarse previamente,
probablemente pagar una cuota y establecer relaciones con otros miembros del
club.
Pero lo que no tenemos tan asumido es
que tengamos que registrarnos con esa identificación en los clubes “virtuales”
de los que formamos parte. Si nos pidieran los mismos datos para registrarnos
en Facebook que para apuntarnos a un Casal Fallero o a una Cofradía de Semana
Santa, la red social seguro que no sería tan popular: Documento de Identidad,
número de cuenta bancaria, dirección para enviar comunicaciones, etc.
Normalmente, con un correo electrónico que esté operativo y poco más, en cuestión de segundos podemos
crear cuántos perfiles queramos. Y esto no es malo en sí mismo, si no se va a utilizar de manera
indebida ese perfil para hacer maldades.
Eso nos lleva al gran dilema, que no
es otro que el anonimato o la identificación previa para acceder a Internet,
como tratan en el recomendable documental de la BBC Inside The Dark Web
(el enlace es a unos clips, no está ya disponible el documental completo). La
respuesta, por supuesto, no puede ser unitaria, ni es fácil, ni es irrevocable.
Hay muchos puntos de vista confluyentes y muchos intereses en juego. Vigilancia, anonimato, comercio, libertad, seguridad…
¿Anonimato o identificación para acceder a redes sociales?
Aclaro que cuando digo redes sociales
me refiero a todo aquello que pueda generar
una relación con terceras personas, lo que no sólo incluye redes sociales sino también foros
y chats de internet o comentarios en blogs o en medios de comunicación, por
ejemplo.
Yo en este punto sí soy partidario de establecer cierto control de acceso
y registro. Nótese
que digo “cierto”, lo que no quiere decir que todo el mundo pueda ver quién
soy: Ningún humano, que yo sepa, va por la calle con un chip que le permita ser
identificado por los demás a distancia. Ese es un dato que las personas
comunican si quieren, cuándo quieren y con quién gusta compartirlo.
Eso no significa otra cosa que
establecer una identificación previa que permita de manera
inequívoca
llegar a saber fácilmente quién está detrás de un nick o de una cuenta en una
red social.
La identificación digital como parte de la identidad virtual.
Lo primero que se me ocurre es,
lógicamente, la firma electrónica. A estos efectos, podría ser suficiente
si nos atenemos al Reglamento UE 910/2014 de 23 de julio sobre identificación
electrónica. El problema es el de siempre: Muchos tienen pero pocos usan esa
tecnología actualmente.
Lo segundo, acudir a algún medio de
reconocimiento de la persona. Estoy hablando por ejemplo, de la huella dactilar,
que ya está ampliamente implementada por grandes fabricantes de smartphones
como Apple o Samsung. El problema en este caso es que no todos los accesos a
internet se hacen desde un terminal móvil, e implementar esa tecnología en
todos los ordenadores con acceso a internet es, hoy por hoy irreal.
En tercer lugar, tenemos la
posibilidad de aplicar la tecnología del blockchain de
bitcoin para
crear una verdadera identificación virtual unitaria.
Fácil, barato y relativamente rápido. El problema en este caso proviene de que
no veo posible que se adopte por los poderes públicos como esencial una
tecnología que tiene como razón de ser la criptografía. Pero bueno, todo es
ponerse.
Sea como sea, cualquiera de estas
opciones, hoy en día es irreal. No obstante, hace veinte años también era
irreal pensar que todos iban a tener una dirección de correo electrónico o,
como he comentado, que habría que identificarse para usar cualquier línea de
teléfono.
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